EL otro día estaba en clase de alemán, como siempre, sacando concluiones y analogías de las palabras en ese "hermoso" idioma.
La maestra nos enseño la palabra "Rathaus", que en alemán significa "Ayuntamiento", pero que, con otro sentido, se puede encontrar la siguiente definición: casa de ratas.
Me preguntaron qué es lo que opino sobre la política mexicana. Pues casa de ratas es mi respuesta.
Los mexicanos solamente llegan al poder para enriquecerse y no para desempeñar su labor y ayudar a los que más lo necesitan. Robando un poquito de este fondo y un poquito del otro. Que al cabo de eso se trata la vida, de centrarse en uno mismo.
Luego está la bola de ridículos, obstaculizadores de la democracia en el país y del avance del mismo. Defensores del ideal de un maniaco, mal perdedor, que no puede aceptar todavía que no ganó las elecciones para la presidencia. Éso ya no se vale, porque los que perdemos somos nosotros.
Me encab#.%a que los mugrosos intentos de diputados y senadores del PRD a cada rato esten tomando sus respectivas cámaras y dificultando el trabajo de las personas serias, que si buscan el bien del país (algunos, cuando no estan aprobando leyes para aumentarse el sueldo).
Las llamadas "adelitas", que son mas que una bola de ignorantes, gente que no tiene trabajo ni responsabilidades con la sociedad, lo que podemos deducir porque se la pasan viviendo en la calle: una semana... dos meses ¿tal vez más? ¿Alguien nos regresa nuestro país? ¿Nadie?
Y la mentada de madre del "gobierno legítimo" de AMLO, ¿a quién le importa? ¿Quién le cree? ¿Es en serio lo que hace o sólo es por llamar la atención? ¿Acaso planean ataques terroristas en contra de Calderón?
En fin, los aspectos de la política mexicana son muchos y se debe estar como tres horas discutiendo acerca de ellos. Ojalá, sólo ojalá, y algún día podamos tener un gobierno un poco decente y gobernantes que sepan administrar el país y respetar sus leyes y no evadirlas.
FIN